Fabricante de automóviles: Stellantis en números rojos tras un cambio de sentido en los coches eléctricos estadounidenses
Ámsterdam – La empresa matriz de Opel, Stellantis, se deslizó profundamente en la zona de pérdidas el año pasado debido a una costosa conversión fuera de su curso de vehículos eléctricos en Estados Unidos y no quiere pagar dividendos. La empresa, que también incluye las marcas Fiat y Chrysler, anunció en Amsterdam que el reinicio de la estrategia irá acompañado de una amortización de casi 22.000 millones de euros.
De esta cantidad, casi 15.000 millones de euros se destinarán a la reversión de los coches eléctricos en el importante mercado estadounidense, ya que la empresa cancela modelos debido a la supresión de la financiación de los coches eléctricos por parte del presidente de los EE.UU., Donald Trump, y a la modificación de las directrices sobre emisiones, y probablemente en el futuro ganará menos dinero con las plataformas técnicas. Las acciones cayeron bruscamente.
Las acciones pierden significativamente
Tras el inicio de la negociación, el papel de París perdió recientemente casi una quinta parte y cayó temporalmente a un mínimo histórico. El día anterior el precio ya había perdido casi un seis por ciento.
Para lograr este cambio, Stellantis también tendrá que desembolsar recursos financieros por valor de 6.500 millones de euros en los próximos años, por lo que la dirección no quiere pagar dividendos a los accionistas este año. La empresa también quiere recaudar hasta 5.000 millones de euros mediante la emisión de nuevos bonos para reforzar su balance.
Problemas en Estados Unidos
La reorganización de la estrategia no es inesperada para el grupo multimarca (entre ellos Fiat, Chrysler, Peugeot, Jeep, Alfa Romeo, Opel) con su fuerte presencia en Estados Unidos: los principales rivales estadounidenses, Ford y General Motors, ya habían perdido miles de millones debido al cambio del gobierno estadounidense en la política sobre vehículos eléctricos.
Sin embargo, Stellantis se encuentra en una fase crítica: la empresa se vio atrapada en una vorágine de ventas débiles y caída de precios en los EE. UU. y tuvo que tomar contramedidas costosas; Como resultado, el ex jefe Carlos Tavares perdió su trabajo. En general, la empresa obtuvo la mayor parte de sus beneficios en América del Norte.
Según el anuncio, el nuevo jefe Antonio Filosa ve los primeros signos de mejora: en el segundo semestre de 2025, las ventas aumentaron un 11 por ciento interanual hasta 2,8 millones de vehículos.
