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2010
Autor: Mara Bueno Comentarios: ?
“Hay muchos malentendidos sobre la parálisis cerebral… y quiero decirle a todo el mundo que somos personas que podemos hacer cosas, de distinta manera que la mayoría, sí, pero podemos hacerlas”. Mayur Gaikwad ha vivido una infancia difícil, incluso para alguien sin discapacidad. A los 4 años empezó a estudiar en el centro Jagriti de Intervida en la ciudad india de Pune para afectados por parálisis cerebral, donde maestros, fisioterapeutas, logopedas, educadores especiales y terapeutas llevan a cabo tratamientos integrales individualizados para ayudar a los niños a alcanzar su máximo potencial de crecimiento y desarrollo.La parálisis cerebral provoca trastorno de los movimientos, la coordinación muscular y la postura debido a daños que se producen en el cerebro del niño durante la gestación, el parto o justo después, incluso durante la primera infancia.
Además de las dificultades físicas para desenvolverse con normalidad en una sociedad que no está adaptada para las personas con discapacidades, los afectados por la parálisis cerebral sufren en muchas ocasiones discriminación social y, sobre todo en los países en vías de desarrollo, no pueden ejercer sus derechos y quedan alejados del bienestar y la participación que les corresponde como miembros de la sociedad. Ante esta situación, en el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, Intervida reclama el derecho a la educación de los niños y niñas que sufren alguna disminución de sus capacidades y ven limitado su acceso a recibir una formación.Actualmente, en el centro Jagriti estudian 102 niños y niñas de entre 4 a 18 años. “Adaptamos el programa escolar del Ministerio de Educación a las necesidades de cada alumno, ya que sus discapacidades son variadas”, explica Dipti Naravane, profesora del centro. Estos ajustes no son sólo de contenido, también utilizan lápices especiales, por ejemplo más gruesos de lo normal para que sean más cómodos de coger; escritorios adaptados; o muñequeras para controlar los movimientos involuntarios. Gracias a estas ayudas, “muchos niños aprueban sus exámenes y pueden integrarse en el sistema educativo convencional”. Este año, los seis alumnos que se prepararon para el examen oficial del Instituto Nacional de Educación Abierta –para la educación especial– lo pasaron con éxito.
Además de las clases, durante 2010 el centro ha ofrecido rehabilitación y seguimiento a 75 personas de fuera de la escuela que sufren parálisis cerebral, retraso mental, del habla o déficit de atención e hiperactividad; y clases de formación a 20 jóvenes que aprenden cómo hacer productos artesanales.Mayur ha conseguido superar parte de sus limitaciones y potenciar su alto nivel intelectual. Actualmente está estudiando la carrera de sociología. “He aprendido mucho en la escuela, no sólo sobre los estudios, sino también sobre cómo comunicarme con las personas. Estoy muy contento de haber formado parte del Jagriti”, afirma.
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