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INTERVIDA en El Salvador se ha unido al programa PESA (Programa Especial para la Seguridad Alimentaria) que tiene en marcha la FAO en Centroamérica para combatir la inseguridad alimentaria. Más de 430 familias se están beneficiando de este programa que busca la diversificación agropecuaria como estrategia de disponibilidad de alimentos, la mejora y vigilancia de la nutrición y un adecuado manejo de los recursos naturales, entre otros. A pesar de los esfuerzos, en América Central el porcentaje de población subnutrida ha aumentado del 17% al 20%, pasando de 5 millones de habitantes afectados por el hambre a 7,4 millones.
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Malí, encuadrado en el África Subsahariana, un área con más de 150 millones de analfabetos, recoge la tasa de analfabetismo en adultos más alta del mundo, un 81%. INTERVIDA en Malí ha puesto en marcha un proyecto de alfabetización de jóvenes y adultos a través de las organizaciones comunitarias con las que trabaja en la zona y ha alfabetizado a 672 personas. Los índices de analfabetismo y abandono de la escuela formal son muy altos en el Círculo de Ségou, donde sólo un 20% de los jóvenes rurales han pasado por la escuela.
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A pesar de los esfuerzos, en especial después de los terremotos de 2001, todavía el 17% de las aulas públicas están en condición regular y mala. En 2007 se realizaron en 24 escuelas un total de 67 obras que incluyeron la construcción y reconstrucción de aulas, cocinas, servicios higiénicos, cercas perimetrales, sistemas de captación de agua de lluvias, entre otras. Desde que INTERVIDA comenzó su labor de cooperación en este país, ya se han realizado obras de mejora en 132 centros escolares.
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Varias provincias han sido declaradas en emergencia y se ha procedido a la evacuación de más de 1.500 personas de las zonas amenazadas. INTERVIDA va a proporcionar productos sanitarios y de aseo como jabón, papel higiénico o pasta de dientes para los evacuados. Por otro lado, INTERVIDA enviará megáfonos con sirenas para que Defensa Civil pueda realizar las evacuaciones de forma más rápida. La ceniza volcánica ataca principalmente al aparato respiratorio, la piel y los ojos. La irritación de las vías respiratorias causa rinitis, amigdalitis, laringitis y empeoramiento de la sinusitis y provoca que dolencias crónicas puedan complicarse.