La Convención de los Derechos del Niño, la más ratificada y a su vez la que más se incumple
El pasado 18 de noviembre Intervida celebró una mesa redonda sobre los derechos de la infancia, con motivo del 20 aniversario de su Convención en el CCCB (Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona). La Mesa redonda estuvo formada por expertos en derechos de la infancia procedentes del ámbito social, docente y político de Cataluña: Jaume Saura, presidente del Instituto de los Derechos Humanos de Catalunya (IDHC) y profesor de Derecho Internacional Público de la Universidad de Barcelona, Araceli Lázaro, secretaria del Observatorio de Derechos de la Infancia y analista de políticas sociales de la infancia de la Generalitat de Catalunya, Xavier Guerrero, representante de la Asociación para las Naciones Unidas de España, Isaac Ravetllat, secretario general de la Asociación para la Defensa de los Derechos de la Infancia y la Adolescencia y profesor asociado de Derecho Civil de la Universidad de Barcelona y Rosa Virginia Sánchez, responsable de educación de Intervida en El Salvador.
Àurea Ferreres, como representante de Intervida en la mesa, realizó la presentación del acto dando la bienvenida a los ponentes, y agradeciendo su asistencia. Xavier Guerrero, como moderador de la mesa redonda, introdujo datos sobre la Convención de los Derechos del Niño y dio paso a las correspondientes intervenciones de los ponentes.
En primer lugar intervino Jaume Saura quien hizo hincapié en la perspectiva proteccionista de la Convención, y el tratamiento del niño como sujeto de derecho. En definitiva, la convención adopta la declaración universal de derechos humanos, adaptando derechos nuevos dirigidos a la infancia. Al ratificar la convención los estados se comprometen a hacer efectivos los derechos del niño, por lo cual se reconoce la obligación de la elaboración de políticas públicas específicas. Asímismo, destacó los dos Estados que no ratificaron la Convención: Somalia y EEUU. Somalia por razones obvias (además de su régimen dictactorial es el Estado más corrupto del mundo), y EEUU porque varios de sus Estados se negaron a abolir la pena de muerte para menores, algo que finalmente hicieron en 2005.
Por otro lado, Isaac Ravetllat, destacó el largo y costoso recorrido de la Convención hasta su aprobación, un total de 10 años de discusión. Tal y como calificó Ravetllat, la Convención está caracterizada por su “high consense low intensity” (alto consenso baja intensidad), que hace referencia a la amplia ratificación por parte de los diferentes estados pero la implementación de sus políticas internas en defensa de los derechos de la infancia se ha visto ralentizada. En un tono crítico, Ravetllat, hizo referencia al escaso cumplimiento de la Convención a pesar de la creación de un comité de expertos mundiales (18) que reciben los informes anuales de cada país para el seguimiento y valoración de los Derechos recogidos en la Convención. Estos informes son “políticamente correctos”, así los definió Ravetllat, y por ese motivo la sociedad civil, representada por organizaciones no gubernamentales que velan por la infancia, como la Plataforma de Organizaciones de Infancia (POI), presentan paralelamente informes alternativos y más realistas.
Ravetllat también aprovechó para anunciar que en noviembre de 2010 se celebrará en Puerto Rico el III Congreso de los Derechos del Niño. Un lugar especialmente estratégico, por la proximidad a EEUU, ya que se espera conseguir su ratificación de la Convención. Además se cuenta con la cada vez más creciente presión social pro-derechos de infancia, especialmente por parte de la actual secretaria de Estado, Hillary Clinton.
Desde otra visión más positiva, Araceli Lázaro hizo referencia a la Convención como una herramienta imprescindible para la defensa de los Derechos de la Infancia, aunque recalcó algunas limitaciones como la perspectiva única del adulto, sin tener en cuenta la voz de la infancia: “si bien los derechos sociales hoy en España integran la agenda pública y de gobierno, existe invisibilidad de los derechos políticos de los niños, como ser derecho a opinión, de asociación, a ser escuchado, a la participación”.
Por último Rosa Virginia Sánchez, a través de videoconferencia, intervino en la mesa redonda exponiendo dos campañas sobre la protección de la infancia, con el objetivo de sensibilizar a la sociedad sobre los derechos de los niños y niñas. En concreto explicó dos campañas; la denuncia de la pornografía infantil, y la necesidad de una educación inicial de formación integral al niño/a desde que nace. Precisamente El Salvador es uno de los países con uno de los índices más altos en violencia infantil tanto en el ámbito familiar como fuera de él. Intervida trabaja conjuntamente con entidades públicas para aunar esfuerzos y conseguir mayor repercusión en la concienciación tanto social como en el seno familiar sobre la defensa y protección de la infancia.
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