Viaje a Camboya
En el post de esta semana entrevistamos a dos de nuestras compañeras del equipo de cooperación, Claudia Monterroso (guatemalteca) y Yukiko Yamada (japonesa), que han viajado recientemente a Camboya para ver como evolucionan los proyectos que estamos llevando a cabo.
¡No te pierdas su paso por el país!
Empezamos...
¿Habíais viajado antes a Camboya?
Sí, para dar seguimiento a nuestros proyectos hemos tenido la oportunidad de realizar varios viajes al país. A parte de Phnom Penn (sede de Intervida Camboya) en esta ocasión hemos ido hasta Battambang, el segundo pueblo más grande del país, para reunirnos con la contraparte PKO (Puthi Komar Organization) con la que trabajamos.
Contadnos un poco acerca de la ciudad Battambang.
La ciudad de Battambang es absolutamente maravillosa, con su arquitectura de plena época colonial, el casco histórico con sus pagodas, y los alrededores que albergan no sólo ruinas Angkorian, sino que también ofrece algunos de los más pintorescos campos de arroz y entornos rurales de Camboya. Se dice que de esta región sale el ¡arroz más bueno del mundo!.
Pero lamentablemente sus habitantes viven otra realidad. Camboya se encuentra en una coyuntura crítica en su desarrollo.
¿Podéis explicarnos cuál es la situación actual del país?
La situación en la que quedó después del régimen de Khmer Rojo y la posterior guerra civil la dejó bajo una situación de gran precariedad. La población carece de educación y habilidades productivas, particularmente en las zonas rurales, que sufren una total falta de infraestructuras. El miedo a nuevas inestabilidades políticas y la corrupción en el gobierno desalientan las inversiones extranjeras y demoran la ayuda externa.
Además de todo este panorama, debemos añadirle uno de los principales problemas de Camboya, el alto índice de sida entre la población, con un 2,6% de los adultos infectados.
Brevemente, ¿en qué consisten los proyectos de Intervida Camboya?
El proyecto que financiamos a través de la contraparte PKO sigue la línea estratégica de calidad educativa, el enfoque pedagógico tiene un claro impacto en los niños. Las clases son muy interactivas y hay una fuerte relación entre profesores y niños.
En Camboya las horas lectivas son muy cortas, por lo tanto, los centros de PKO facilitan refuerzo escolar y actividades extracurriculares (bailes, deportes, habilidades para la vida...) alejándolos, al mismo tiempo, de ambientes peligrosos.
Para una buena ejecución del proyecto es importantísima la colaboración con las comunidades, las escuelas y el gobierno.
Y para terminar, en una frase: ¿cómo definiríais Camboya?
¡País con un tráfico de motocicletas y tuk tuk caótico!
¡Gracias compañeras!
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